lunes, 1 de enero de 2018

Primera entrada del 2018

Hoy es 1ro de Enero y comienza un nuevo año. Como cada año, es interesante y divertido verse en el espejo y plantearse ciertas metas para el año que comienza. Apartando los deseos típicos de salud, felicidad y prosperidad, hay muchas cosas que podemos trabajar para alcanzar y que podemos intentar definir más concretamente. Hoy, quisiera compartir algunas de las metas que tengo para este año 2018.

Set course for an awesome 2018... Engage!

La primera y principal meta es la más abstracta: procurar continuar aprendiendo, creciendo, mejorando, siendo fiel a mi mismo y a todas las personas que me rodean. Estos últimos años los he visto llenarse de una cantidad abrumadora, y siempre creciente, de éxitos y buenas experiencias. He sentido mucho cariño y mucho apoyo, y he crecido muchísimo como persona (a sabiendas que aún me falta muchísimo más por crecer y aprender). Como mi primera y más importante meta está el seguir con la actitud positiva ante la vida, agradeciendo siempre cada cosa genial e intentando regresar toda esa felicidad al mundo, con intereses.

De forma un tanto más concreta, entre muchas otras, éstas son algunas de mis metas para el 2018:

  • Volver a entrenar equipos para los maratones de programación ACM-ICPC (en especial a quienes se los debo desde el año pasado y que no fue posible por diferentes razones).
  • Preparar mucho más material de apoyo para las materias que dicto, de tal forma de dejar un banco mucho mayor de información y de recursos para que la gente aprenda y salga mejor. Una meta que tengo es comenzar a crear versiones grabadas de las clases (no grabado de una clase presencial, sino más bien diseñado especialmente para ese formato).
  • Aprender mucho más sobre el lado pragmático de mi carrera, de la verdadera ingeniería/arquitectura de software. Es algo que he dejado olvidado en mis años de vida puramente académica y es un conocimiento sumamente útil, interesante e importante.
  • Retomar la escritura, uno de mis pasatiempos favoritos por mucho. En particular, tengo como meta completar una novela que tengo guardada en mi mente desde hace años: Dualidad. A finales del 2016 e inicios del 2017 comencé a escribirla e incluso avancé considerablemente (aunque no tanto como hubiera querido). Me gustaría retomar ese proyecto, pero reiniciado con una perspectiva diferente y un poco más experimentada (con el tiempo uno lee más, escribe más y se va moldeando la identidad creativa).
  • Continuar compartiendo en eventos nacionales e internacionales, conociendo a muchas nuevas personas y esparciendo el amor por nuestra bonita carrera: la computación. Eventos como los maratones de programación, las JOINCIC, la EVI, los coloquios y demás que permiten un intercambio increíble de ideas y experiencias. Honestamente, asistir a estos eventos son de mis cosas favoritas en el año.
Quizá no suene muy ambicioso, pero son metas que sé que puedo lograr con trabajo, esfuerzo y buena disposición. Por supuesto, hay muchas otras cosas que quiero lograr pero creo que es importante saber distinguir entre los deseos y las metas, entre lo abstracto y lo concreto. Todos deseamos estar sanos, ser felices, ser amados, tener solvencia económica y buena reputación, pero es es algo que viene con el tiempo y que es producto de lo que hacemos y lo que nos proponemos. Es imposible proponerse ser feliz, pero si podemos hacer cosas que nos hagan felices en el proceso.

Y esto era lo que quería compartir hoy, primera entrada del 2018, ansioso por enfrentar todas las aventuras, sorpresas y alegrías que este nuevo año trae consigo. ¡Gracias por leer y feliz año 2018! Hasta una próxima entrada. Bytes. :)

domingo, 31 de diciembre de 2017

¡Gracias 2017!

Una tradición que he mantenido ya desde hace muchísimo tiempo (creo que incluso más de 10 años) es la de tomarme un momento al final de cada año y escribir un pequeño texto que exprese lo que siento y pienso acerca del año que expira. Este año, por supuesto, no será la excepción. Ha sido un año verdaderamente maravilloso, repleto de momentos increíbles y gente extraordinaria.

Indeed you did! :D

2017, un año bastante diferente, aunque continúa con la excelente serie de años que agradezco enormemente haber podido vivir. Este año conocí a muchas nuevas personas y conocí mucho más a otras que ya conocía. Comencé a incursionar en otras actividades laborales, empezando por trabajos freelance a través de internet y terminando en uno de los sitios más geniales en los que he estado: un sitio donde todo el mundo es brillante y apasionado, donde lo valoran y consienten a uno consistentemente y donde cada día se aprende una infinidad de cosas nuevas. Agradezco infinitamente formar parte de esta familia laboral, que me hizo sentir en casa desde el primer día (algo que, exceptuando mi casa misma, sólo había logrado la USB). Ya pronto cumpliré un año ahí y, si todo sale bien, será el primero de muchos. ¡Gracias, Mahisoft, por permitirme formar parte de su familia!

En la USB continúo haciendo lo que me apasiona: dar clases y compartir experiencias. Tuve la oportunidad de dar materias que me encantan como Lenguajes de Programación I y Traductores e Interpretadores. Además tuve la bonita experiencia de dar Computación I y de compartir con mucha otra gente de diferentes carreras. Siempre me había llegado el rumor de que esa materia no les importaba a quienes la veían, porque no les prelaba nada, pero lo que yo vi fue algo completamente distinto. Las personas realmente parecían disfrutar de ir a las clases y compartir, explorar nuevos horizontes y crecer. Agradezco muchísimo haber tenido esa experiencia y haber podido colocar aunque fuera un granito de arena, para que todas esas excelentes personas y futuros profesionales lleguen a ser tan grandes como sin duda lo merecen.

El cariño y aprecio que sentí durante todo el año, de estudiantes, colegas, amigos, todos, es una cosa que valoro inmensamente y me llena de dicha, además de inspirarme para continuar mejorando y dando todo por este trabajo tan genial. El año que viene promete ser genial también y comenzaré con un par de materias super divertidas de dar (que es un total secreto, por lo que, naturalmente, ya todo el mundo lo sabe - Derechos de autor a Dumbledore.)

Además del trabajo, el 2017 no se quedó atrás en experiencias alucinantes y divertidas. Por tercer año consecutivo, clasificamos a la final mundial de los maratones de programación ACM-ICPC, que se celebraron en Rapid City. Estados Unidos. Fue toda una travesía, como siempre, conseguir fondos para poder viajar, pero una vez más lo logramos y pude acompañar a un grupo de las más talentosas y brillantes personas que pudieran imaginar. ¡Rompimos el record de Venezuela! El equipo O(-1) logró resolver 4 problemas en el mundial y, además, un par de sus integrantes quedaron campeón y subcampeón, respectivamente, de la farandulosa competencia tangencial: Quest. En Rapid City además conocí a mucha más gente genial maratonista de todos sitios del mundo (en especial de Latino-América) y me reencontré con muchos otros que ya conocía y a los que les tengo un gran aprecio. Fue verdaderamente una experiencia excelente y agradezco mucho haber tenido la oportunidad de vivirla.

Para completar las buenas noticias respecto a los maratones de programación, unos meses más tarde se celebró nuevamente el maratón super regional latinoamericano y una vez más, por cuarta vez consecutiva, Venezuela logró clasificar al mundial. Esta vez fue de la mano de los "Super Pollos" un equipo de nuestra casa hermana, la UCV, formado por gente increíblemente buena, talentosa e inteligente, pero por sobre todo, trabajadora y muy buena persona. Estoy sumamente feliz por ellos y dispuesto a apoyarlos en todo lo que puedan necesitar, para que disfruten de su merecida experiencia y dejen el nombre de Venezuela por todo lo alto. ¡Qué orgullo ser parte de su historia!

Fue un año de excelente experiencias, de aprendizaje y de compartir. ¡Este año mi hermano le propuso matrimonio a su novia y van a casarse a principios de año! Ver sus caras de felicidad cuando están juntos es una de las cosas que más me llena el corazón, cómo sólo puede hacerlo ver feliz a alguien que quieres muchísimo. Estoy seguro que les aguarda una vida de felicidad y dicha juntos.

A mediados de año también tuve la oportunidad de ver convertirse una amistad en algo más, algo muy bonito y divertido, aunque fuera fugazmente y nuevamente con un desenlace novelezco (tengo bastante material ya, jajaja). Una relación que agradezco haber vivido, pues de toda experiencia sale un aprendizaje y fue una experiencia bonita, por el tiempo que así fue. No siempre las cosas salen como se quiere, pero siempre hay que agradecer la luz que implica la sombra y todo lo que fue, pues ahora es parte de nosotros mismos y de lo que seremos en el futuro.

En fin, fue un grandioso año repleto de experiencias y aprendizajes, un año que valdrá la pena recordar y por el cual estoy completa y profundamente agradecido. ¡Gracias a todos por ser parte de este genial año! Espero que sigamos compartiendo por muchos años más, aprendiendo más, conociendo más y creciendo más. ¡Gracias por leerme! Hasta una próxima entrada. :)

domingo, 10 de diciembre de 2017

Don't Panic!

A la hora de programar, uno de los errores más comunes en los que se puede caer es el de rendirse prematuramente y entrar en pánico: relegar el funcionamiento de nuestras ideas a la suerte y cambiar pequeñas cosas progresivamente, en intentos mecánicos y poco planificados, con la esperanza de que esa "magia oscura" que reina sobre los programas, finalmente comprenda lo que queremos decirle y la computadora haga lo que debe.

Hmm, súmale uno...
Bueno, no, réstale uno...
¿Y si cambiamos el menor por menor o igual?
¿...o mejor por mayor o igual?
¿...o mejor por un no igual?

Una vez aceptamos la verdad, resolver cualquier problema se hace mucho más sencillo y natural. El secreto es elemental y, sin embargo, completamente elusivo en nuestros primeros años como programadores: no hay tal cosa como la magia oscura. Todo lo que un programa hace es consecuencia lógica de aquello que escribimos, con reglas bien establecidas y concretas que podemos seguir meticulosamente, si tenemos la disposición y la paciencia para hacerlo.

Por esto, la mejor metodología a seguir cuando se programa es la de planificar antes de echar la primera línea de código, entender lo que se está haciendo e investigar cuando hayan dudas. En resumen: no entrar en pánico. Incluso las tecnologías que podrían parecer más extrañas se fundamentan en ideas y reglas básicas que pueden entenderse con calma y detenimiento.

En una época en la que la información es completamente ubicua, no tiene sentido estancarse al intentar entender un problema. Con tanta gente que programa, ha de haber al menos otra persona que se ha topado con un problema similar. ¡Ojo! Esto no quiere decir que en internet estará la solución exacta al problema, ni que se resolverá con un simple copy+paste (no suele funcionar así e, incluso si funcionara, de nada sirve arreglar un problema si no se entiende cómo se arregló, pues nos estamos condenando a repetirnos y a caer en los mismos problemas).

Una de las mayores fortalezas que puede desarrollar un programador es el reconocimiento de patrones. Y no me refiero a la técnica relativa al aprendizaje de máquina, sino a reconocer patrones en lo que hacemos y saber aprovechar esos patrones para ayudarnos a hacer nuestro trabajo. Muchas veces, las ideas se repiten y son aplicables a una gran cantidad de tecnologías y aplicaciones. Por eso, debe ser prioridad de cualquier programador aprender todo lo que pueda, sobre todo lo que pueda. Cuanto más experiencia tengamos, más fácil será reconocer patrones en las herramientas que usamos y los problemas que resolvemos.

Aunque parezca material de charla motivacional, el trasfondo es muy cierto e importante. He visto pasar mucho que la gente se hunde en sus propias inseguridades, temerosos de detenerse, pensar, entender y actuar. No me considero alguien particularmente brillante o talentoso, pero en la medida de lo posible intento no entrar en pánico. Todo problema que surge en nuestras vidas como programadores tiene una explicación y, en la mayoría de los casos, la solución está en nosotros mismos; sólo hace falta ser perseverantes, investigar y no conformarse con resolver sin entender lo que estamos haciendo. Con el tiempo, los patrones se harán evidentes y podremos resolver más y más problemas. ¡Es un ciclo de aprendizaje que crece y se realimenta a si mismo! Y todo comienza con no entrar en pánico. :)

Gracias por leer, hasta una próxima entrada. :D

martes, 12 de septiembre de 2017

¿Por qué no te has ido?

La gran pregunta... Una que me han hecho más veces de las que podría contar y es totalmente entendible. Con la difícil situación que vivimos en Venezuela, las escasas oportunidades de crecimiento y las limitaciones constantes, es natural que muchas personas busquen expandir su mundo y salir a explorar culturas que puedan adoptarlos. El "quiero graduarme para poder irme" es el nuevo lema de la universidad Venezolana, con sus aspectos positivos y negativos. Entonces, ¿por qué no me he ido?

El único e inigualable MYS. <3

Es una pregunta difícil de contestar. Con cada día que pasa, la opción de emigrar se hace más atractiva, pero confieso que aún no estoy ansioso ni deseoso de partir. La verdad, tuve la gran fortuna de encontrar algo que me apasiona y que me enamora cada día: dar clases en la Universidad Simón Bolívar. Adoro a mi país y, quizá aún más, adoro a mi alma mater y a su gente. Estoy orgulloso de ser parte de la formación de tan excelentes personas y profesionales, de poner mi granito de arena para que tantos a quienes he tenido el gusto de llamar amigos encuentren su camino al éxito. Además, he tenido la gran fortuna también de emprender otras experiencias que han enriquecido mi día a día, brindándome de un gran aprendizaje y un enfoque completamente distinto. Ha sido toda una aventura y me encanta cada segundo de lo que hago.

Es cierto que cada día es más complicado seguir dando clase: la situación general del país, las condiciones salariales que son un chiste, la infraestructura cada vez menos sólida de la universidad, los paros y muchas otras cosas más. Pero, a pesar de todo esto, a pesar de las pesadillas por las que todos pasamos a diario, el fuego en el alma de a quienes tengo el privilegio de enseñar, la sed de aprender y la determinación de crecer sigue siendo más fuerte que nunca. Es verdad que muchos quieren graduarse rápido para irse del país, pero no he visto a alguien que se haya ido y que no siga pendiente, que no ayude con lo que puede a su gente que sigue aquí, que no siga sintiendo cariño por ese sitio que los hizo quienes son hoy.

"¿No has buscado otras oportunidades afuera?" - me preguntan bastante. Si, una que otra vez he considerado opciones y me han hecho propuestas, pero hasta ahora ninguna que me haga decidir abandonar lo que tengo. Tiene que ser algo muy bueno y muy emocionante, como para que logre robarme de donde estoy. No niego la posibilidad de salir del país. De hecho, me gustaría, para explorar el mundo y conocer otras culturas. Pero mi corazón pertenece aquí, sin duda, y tarde o temprano terminaría por volver.

Hay muchas razones por las que no he buscado salir. Aquí tengo a mi familia, también a muchos amigos (aunque cada vez son menos los que quedan acá) y tengo a mi universidad. No es mi intención considerarme muy importante ni mucho menos, pero siento que debo seguir dando lo mejor de mí para ayudar a formar gente excelente. Ernesto (mejor conocido como Novich) y yo somos los únicos profesores con experiencia que quedamos en el grupo de lenguajes, una de las áreas centrales de la computación y, sin duda, entre las más exigentes. Confieso que es un gran orgullo y un privilegio compartir esa posición con una persona tan brillante, dedicada y excelente en su campo (además que yo vi Lenguajes de Programación I con él), así como también estoy orgulloso de compartir un departamento con tantos otros excelentes profesores y personas (aunque también, somos cada día menos).

Siento que tengo una responsabilidad moral con mi alma mater, de continuar regresando todo aquello que me dio y que me hizo quien soy. Nadie es imprescindible y sé que eventualmente la universidad se las arreglaría si tuviera que irme, pero aún así siento el deber moral de seguir ayudando. Incluso si me fuera, haría lo posible por mantenerme ligado a la universidad y ayudar de todas las formas que pueda. Éste es mi llamado, es mi pasión, es mi meta en la vida: ser lo mejor que puedo ser, para ayudar a otros a ser lo mejor que puedan ser también.

Y bueno, éstas son algunas de las mayores razones por las que continúo acá. ¡Gracias por leer! Hasta una próxima entrada. :)

sábado, 9 de septiembre de 2017

La formalidad

Todos los que me conocen bien saben que soy alérgico a las formalidades sociales que se imponen al lenguaje, la vestimenta y a el trato en general. Soy fiel creyente de que el respeto se gana con amistad, confianza y humildad, no con intimidación o distancia. No digo que toda expresión de formalidad sea negativa, pues existen personas que disfrutan de ser formales y lo han adoptado a su personalidad. Pero, para quienes no estamos en esa misma onda, las expectativas comunes son absolutamente innecesarias.

Ola, ke ase?

El lenguaje es una construcción completa muy rica, versátil y útil. El surgimiento de frases con mayor o menor grado de formalidad es común en una gran cantidad de lenguas (con orígenes diferentes), por lo que es natural pensar que clasificar a las personas y dirigirse a ellas de forma distinta, dependiendo de su clasificación, es algo instintivo de la especie humana. Sin embargo, en especial en el Castellano, las frases formales suelen ser mucho más largas, secas y carentes de emotividad. Mucho de la comunicación se pierde en el proceso. Frases como "Ante todo reciba usted un cordial saludo" son aburridas e impersonales. Mucho mejor es "¡Hola! ¿Cómo has estado?". En vez de decir que se envía un saludo cordial, ¿no es mejor enviar el saludo cordial directamente?

Me gusta creer que la gran mayoría de las personas que conozco son gente buena vibra, con quienes puede haber uno o más puntos que haga nacer amistades. ¿Y qué es un amigo sino una casualidad de tiempo y espacio? Todo el mundo tiene cosas geniales que compartir, si se está dispuesto a verlas y a compartirse uno mismo a cambio. Parte de esta filosofía, es que me niego a llamar a la gente por su título (ingeniero, licenciado, doctor, etc.), profesión (profesor, director, etc.) o incluso su apellido. Sólo llamo a las personas por algo distinto a su nombre cuando explícitamente me piden hacerlo y se convierten en excepciones a la regla. Además, muy rara vez "ustedeo" a las personas. Sólo lo hago cuando recién conozco a una persona, veo es de carácter tradicionalista y que, de no comenzar el contacto formalmente, podría verse confundida por el exceso de "confianza" de buenas primeras. Pero, a las pocas interacciones, no hay a quien no le hable de "tú" y por primer nombre, sean profesores, jefes, celebridades o cualquier otra persona.

Una parte importante de mi personalidad, aunque no suelo hacer énfasis en ello, es mi forma de vestir. Si me han visto regularmente, sabrán que mi elección usual de vestimenta es jeans y una franela, junto con una camisa manga corta encima. Esto lo hago de forma completamente intencional y consciente. No sólo me gusta en apariencia, sino que envía un mensaje importante: apertura. Soy una persona muy abierta a establecer nuevos contactos, a discutir nuevas ideas y a emprender nuevos proyectos; y no me considero más ni menos por hacerlo. Me gusta vestir de forma sencilla, alineado con como soy y mostrando al mundo que estoy abierto a recibirlo. ¿Siempre me visto así? Claro que no. Hay salvadas ocasiones que merecen la camisa manga larga cerrada y los pantalones de vestir (fiestas elegantes o cenas especiales) y en tales ocasiones elegantes, me gusta vestir elegantemente. Sin embargo, en mi día a día, prefiero mi propio estilo: sencillo, abierto y lo mejor combinado posible.

¿Por qué decido escribir sobre esto? Este blog lo abrí como un desahogo, cuando estaba en las etapas finales de mi tesis de maestría y no podía con la enorme presión que el trabajo me ponía. Desde ese entonces, sigo usando este blog como un desahogo: una especie de "diario público". Agradezco mucho a quienes se han tomado el tiempo de leerlo, pero es cierto que mucho de lo que escribo no son más que desahogos de la vida cotidiana. Escribo hoy esta entrada, para recordarme a mí mismo quién soy. Hace no mucho casi permito que alguien cambiara mi forma de ser completamente, pero finalmente el destino no quiso que tal transformación se llevara a cabo. Por difícil que fuera, debo agradecer a la vida y al destino por recordarme quién soy y todo lo que puedo lograr creyendo en lo que soy (es cursi, pero es cierto).

Éste ha sido sin duda uno de los años más exitosos de mi carrera, repleto de nuevas experiencias, contactos y oportunidades. Logré llegar a donde estoy siendo fiel a mi mismo, a mis creencias y a mis principios. Estoy muy feliz de haberme dado cuenta a tiempo, aunque tal realización fuera forzada y abrupta. Y bueno, esto es lo que quería compartir por ahora. Si estás entre los que lee estas locuras ocasionales, ¡gracias por la compañía digital! Hasta la próxima entrada. :)

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Se solicita un giratiempos

Tenía muchísimo tiempo sin escribir en este blog. De hecho, creo que es la primera publicación del año y es que este 2017 ha sido un año bastante movido, repleto de trabajo, experiencias, éxitos y fracasos. ¡Ha sido toda una aventura!

Uno de estos por favor y gracias. :)

Hoy escribo porque busco quien pueda prestarme un giratiempo en buen estado (de los que aparecen en los libros de Harry Potter - pero no un juguete, sino uno de verdad). Es abrumadora la cantidad de cosas y proyectos que tengo en mente y que, agregado a la enorme cantidad de cosas que ya hago, se convierte en algo muy ambicoso. ¡Pero no con un giratiempos! xD Seguramente no soy el único, pero me identifiqué completamente con Hermione cuando quiso asistir a más cursos de los que hubiera podido, ya que soy así. Confieso que en mis estudios de pregrado y postgrado vi créditos de más e incluso entré a varias materias como oyente. La verdad, me encanta aprender y compartir.

¡Y lo que hago me encanta! Me siento sumamente dichoso de estar donde estoy y de todas las personas con las que he compartido éste año. En particular, en lo profesional ha sido uno de los años más exitoso de mi carrera y, sin duda, uno de los más emocionantes. Y aún así tengo muchos más proyectos y objetivos en mente.

Como un ejercicio mental, quisiera aprovechar este espacio para presentarlos. ¿Qué cosas me gustaría hacer?

  • Escribir libros sobre temas que conozco, para compartir mi corta experiencia con el mundo y colaborar con el registro del conocimiento de la humanidad.
  • Escribir libros de ficción, dejando fluir esa vena artística que siempre ha estado latente. Tengo algunos trabajos a medio lograr (o mucho menos incluso), pero quisiera poder dedicar mucho más tiempo a esto.
  • Crear videos que sean públicamente disponibles, con los temas que manejo de computación. Eso podría servir para apoyar los cursos en la universidad y para extender la audiencia, para que más personas puedan aprovecharlos e incluso mejorarlos.
  • Retomar los cómics que hacía hace un tiempo. No hay nada tan bonito como regalar una sonrisa a una persona que ni siquiera está al lado tuyo. Intentar dar felicidad al mundo, aunque sea con algunos chistes gallos, siempre me llenó de dicha.
  • ¡Leer más! Por falta de tiempo no he leído tanto como he querido últimamente. Solía leer un par de libros al mes y, lamentablemente, eso ya no se cumple.
  • Hacer cursos en muchísimas disciplinas, de computación, de física, de matemáticas, de filosofía, de todo lo interesante y fascinante que el mundo provee.
  • Aprender y practicar idiomas. Hablo de forma casi nativa el Inglés (ya que viví en Estados Unidos cuando era niño), pero no es suficiente. El mundo está lleno de gente fascinante y mientras más idiomas uno sepa, más oportunidades tiene de compartir ese mundo. Hace un tiempo aprendí las bases de Portugués (completé el árbol de Duolingo), pero fue a un nivel tan básico que aún no lo considero aprendido como tal.
  • Aprender mucho más sobre el lado industrial de mi carrera: de desarrollo, arquitectura de software, herramientas modernas, etc. Este objetivo lo he ido logrando poco a poco, especialmente durante este año, pero aún me queda muchísimo por aprender.
  • Involucrar a muchas más personas y universidades del país en los maratones de programación. Esparcir la pasión por nuestra carrera, por aprender y por ser cada día mejores.
  • Viajar y conocer el mundo, sus personajes, sus paisajes y sus enseñanzas.
¡Y hay mucho más! Esto es tan sólo una pequeña muestra de una lista que crece con cada día que pasa. Entonces, ¿alguien tiene ese giratiempo para que me lo preste? xD Gracias por leer, hasta una próxima entrada. :)

sábado, 31 de diciembre de 2016

¡Gracias por todo, 2016!

31 de Diciembre, ya es de tarde y el año está por terminar. Ha sido un año bastante movido, con cosas buenas y cosas malas. De cierta forma, fue un año muy equilibrado, casi como un yin y yan. Sin embargo, lo bueno ha sido excelente y quisiera, en algunas palabras, expresar mi agradecimiento por tantas vivencias extraordinarias.

¡Muchas gracias, 2016!

En este pequeño texto quisiera agradecer todas las cosas geniales que pasaron este año. ¡Viajamos a Tailandia! Pudimos participar en la final mundial de programación ACM-ICPC, después de meses sufriendo buscando patrocinios y maneras de ir, cuando ya era casi seguro que no podríamos asistir. Después de estar ya virtualmente resignados (y créanme, resignarme es una de las cosas que menos sé hacer), un mágico y anónimo patrocinador nos apoyó para poder ir a representar a Venezuela en la final. Tiene, por siempre, mi más profundo agradecimiento. Claro, a caballo regalado no se le miran los dientes. Los pasajes salieron muy justos para las fechas de la competencia y virtualmente no conocimos nada de Tailandia. Pero algún día volveré y la conoceré como es debido. :)

Pocos meses después, volvió a comenzar el ciclo de competencias ACM-ICPC. ¡Y volvimos a clasificar! Por tercer año consecutivo, Venezuela estará en la final mundial y viajaremos a South Dakota, en Estados Unidos. Esto me llena de alegría y orgullo, inspirando a mucho otros a seguir su camino y entrenar para volverse campeones, y a mi para seguir ayudando en todo lo que pueda, entrenando a las nuevas generaciones de competidores.

Los primeros 6 meses de este año fueron algo rutinarios, aunque leí muchos buenos libros y pasé muy buenos ratos. Lo mejor del año, definitivamente, comenzó con el viaje a Tailandia (o quizá un poco antes, con el acto de graduación de amigos muy queridos). Volviendo, pude participar en las 9nas JOINCIC, no con una, ni con dos, sino con tres presentaciones, una mesa de trabajo y un foro. Me reencontré con buenos amigos e hice muchos nuevos. Me encantan realmente este tipo de eventos. Hice mucha extensión además, dando cursos y exposiciones en diferentes universidades y eventos. Tuve dos talleres EVI, los cuales fueron recibidos con muy buenas críticas, algo que me colma de alegría.

La segunda mitad del año también vio llegar a una persona que llegaría a ser muy especial, a pesar del novelesco desenlace. Vi renacer una chispa en mi, que estaba dormida desde hace tiempo y me preparó para enfrentar la vida y las cosas que trae con otros ojos. En retrospectiva, no fue la mejor experiencia, en especial hacia el final. Hubo muchas cosas negativas que acepté bajo el encanto del cariño incondicional, pero también aprendí bastante. Como siempre, nunca me arrepiento de mi pasado, pues es parte de lo que soy. :)

Durante todo el año conocí a personas realmente valiosas y compartí momentos increíbles. A finales de año conocí a otra persona, cuya amistad y cariño me ayudaron muchísimo en un momento bastante oscuro y que ahora puedo considerar una verdadera fortuna haber conocido. Aunque no lo sepa, es una de las mejores cosas que me ha pasado este año. También compartí mucho con mi familia y amigos. Mi hermano consiguió a una chica que lo quiere y lo hace muy feliz (lo cuál, por transitividad directa, me hace muy feliz a mi también). También pude disfrutar de varios eventos geniales, como ferias de cervezas artesanales y catas de rones. ¡Ha sido muy divertido!

Dicté varias materias muy entretenidas en la universidad. Quienes me conocen, saben que verdaderamente amo mi trabajo y me apasiona sin reservas. Pude volver a dar Lenguajes de Programación I, que no había dado en un par de años. Di Traductores e Interpretadores, una de mis materias favoritas (aunque haberla dado tantas veces seguidas ya se volvía pesado, jajaja). Di una materia muy interesante, llamada Grafos y Flujo en Redes, en donde tuve la oportunidad de compartir con una carrera diferente: Ingeniería en Telecomunicaciones. El estilo de pensamiento es distinto y fue un reto muy grato adaptar la materia y mi "estilo computista" a algo que ellos pudieran aprovechar, entender y disfrutar. Espero haberlo logrado, pues fueron realmente un gran grupo y estoy muy feliz de haber compartido con ellos. ¡Y no sólo con ellos! Durante todo el año tuve a personas extraordinarias en el salón, que hicieron las clases divertidas e interesantes. Soy muy afortunado por estar rodeado de tantas excelentes personas.

Este año también hice un gran descubrimiento: la página Sttorybox, no porque la plataforma como tal sea increíble, sino porque la comunidad que la usa es sumamente talentosa, amable, altruista, interesante y abierta. Ahí, en esa comunidad, he redescubierto mi pasión por escribir. Incluso, comencé un pequeño proyecto de novela: Dualidad. Estoy muy emocionado por como está saliendo y por tantas otras cosas que he tenido la oportunidad de expresar ahí.

En resumen, fue un año verdaderamente bueno en muchos sentidos. Viví muchas cosas increíbles y conocí a personas extraordinarias. ¡Estoy sumamente agradecido y emocionado por el año que vendrá! Espero poder seguir compartiendo mi alegría por el mundo, con tantas geniales e invaluables personas. Hasta una próxima entrada. ¡Feliz año, 2017! :D

jueves, 28 de julio de 2016

En la variedad está el gusto

¡Hola! Tenía algún tiempo sin escribir por acá, jeje. Hoy quisiera compartir otra de esas características extrañas que me hacen atípico en mi entorno profesional. Como saben, muchos de mis colegas profesores son excelentes investigadores y lo hacen con una pasión inigualable. Sin embargo, muchas veces dejan de lado la docencia y descuidan los cursos que dictan, en aras de continuar publicando artículos y realizando su investigación. No es el caso siempre, pero es bastante común. Esto es natural, ya que su pasión es la investigación y no la docencia. Sin embargo, nuestro trabajo como profesores nos fuerza a trabajar en ambas cosas.

¡Mario sabe! xD

Como ya les he mencionado (y muchos que me conocen sabrán), soy el caso justamente contrario: me apasiona la docencia y bueno, hago investigación en segundo plano (confesando que la tengo análogamente descuidada). Es difícil trabajar en algo que lleva tanta disciplina y concentración, cuando no es algo que apasiona completamente.

¡Pero eso no es lo único! Aunque quizá pueda verse como una consecuencia de lo anterior, la mayoría de mis colegas prefieren dar siempre las mismas materias, casi que con los mismos horarios. Me han dicho que de esa forma pueden "perder menos tiempo" preparando clase y reutilizar evaluaciones viejas. Respetable, entendible, pero totalmente en contra de mi filosofía. En primer lugar, preparar clases es un gusto y una manera excelente de continuar aprendiendo. También creo firmemente en publicar todas las evaluaciones como una ayuda para las generaciones venideras. ¿Es más trabajo? Si, pero vale la pena. Las personas están cada vez mejor preparadas, aprenden más y saben que esperar de las evaluaciones (incluso se puede aumentar gradualmente el nivel de los cursos).

Si pudiera elegir, daría una materia distinta cada trimestre. Eso me daría la oportunidad de aprender cosas nuevas y de ayudar de diferentes maneras. ¡Además, sería divertido! Dar siempre la misma materia enfrasca en los mismos tipos de problemas, pensamientos y soluciones. En la variedad estaría el verdadero potencial del conocimiento y su aplicación creativa. Afortunadamente, las materias que doy usualmente (Traductores e Interpretadores y Lenguajes de Programación I) abarcan un amplio espectro de la computación en general, pero incluso esas materias (mis materias favoritas) pueden cansar después de dictarlas una gran cantidad de veces. A mi me encantaría dar las Matemáticas Discretas, Ingeniería de Software, Organización del Computador o incluso Bases de Datos. Creo que me costaría más atreverme con Redes (sería muy falso de mi parte, jajaja), pero aún así lo intentaría con gusto.

Claro, sería genial dar muchas distintas materias. Sin embargo, con la creciente fuga de profesores en las universidades, cada vez estamos más estancados en nuestros propios nichos. Es virtualmente imposible dar una materia distinta, ya que eres necesitado para cubrir las materias de tu especialidad (ya que no hay nadie más que pueda o quiera). Creo que es una tristeza, pero es la realidad. Agradezco que al menos mi especialidad terminó incluyendo a las materias mas entretenidas y retadoras de la carrera (en mi opinión) y me divierto un montón dándolas siempre.

Y bueno, esto era lo que quería compartir por ahora. Un pequeño desahogo, sabiendo que el tiempo que siga en la universidad, seguiré ayudando lo más que pueda, pero probablemente en las mismas materias de siempre. xD

¡Gracias por leer y hasta una próxima entrada! :D

viernes, 24 de junio de 2016

El camino del bien

Una de las materias que doy en la USB es Lenguajes de Programación I, en donde se discuten las diferentes características de un lenguaje de programación de forma tanto general (conceptos abstractos) como específica (ejemplos concretos con lenguajes existentes). Es una materia sumamente entretenida, tanto de impartir como de escuchar, y es central al conocimiento de todo buen profesional de la computación.

¡El poderoso camino del bien! :D

Esta ya es la tercera vez que he dado esta materia, con una separación de 2 años entre cada ocasión. La última vez, fue en Enero del 2014. Ese trimestre, como muchos recordamos, fue el trimestre de las marchas y las guarimbas. El trimestre se extendió, durando casi medio año. Sin embargo, durante el mismo preferí aprovechar el tiempo para crear material que ayudara a las personas a prepararse mejor para la materia. Fue así como creé una serie de guías, sobre alcances y asociaciones, composición de máquinas (diagramas de T), iteradores y recursión de cola. Estas guías se caracterizaban por contener una sección llamada "El camino del bien", que mostraba procesos paso a paso para resolver problemas relacionados al contenido que cubrían.

El trimestre en que fueron creadas las guías, el grueso del salón salió muy bien. Me dijeron además, que las guías les habían ayudado mucho a prepararse. Esto me llenó de alegría y me inspiró para hacer otras guías en otras materias, como Traductores e Interpretadores, Algoritmos I y II, etc. Aún en trimestres posteriores he escuchado de personas que se han beneficiado de estudiar usando estas guías. ¡Pero hace falta más!

Como proyecto personal, quisiera crear una serie de guías de nombre "El camino del bien" (en honor a esas primeras guías del curso de Lenguajes de Programación I). Estas guías cubrirían una gran parte de la carrera, al nivel que pudiera manejar alguien con un conocimiento bastante limitado (como es mi caso). La idea de crear estas guías cumpliría varios objetivos puntuales:
  • Ayudar a las personas a preparase mejor y a comprender mejor esta genial área del conocimiento que es la computación.
  • Dejar material de apoyo que sirva como base para dictar cursos de alta calidad.
  • Apoyar el aprendizaje de personas que no dominan completamente el idioma Inglés, sirviendo como una primera referencia que luego podría profundizarse con otro material.
  • Reforzar los conocimientos propios. ¡Enseñar es aprender dos veces! :D
  • Inspirar a otras personas a seguir iniciativas similares y juntos aumentar la cantidad de material y conocimiento disponibles.

Este es un proyecto en el cual quiero trabajar desde hace un tiempo, aunque confieso que no he conseguido el tiempo para hacerlo. Aún así, un buen amigo y profesor una vez me dijo: "La diferencia entre 'sería fino que existiera' y 'existe', es el momento en el que decides hacer algo al respecto" y definitivamente, eso haré. Tengo como objetivo a corto plazo comenzar a escribir algunas guías. Sin embargo, aún estoy decidiendo sobre cuál tema. ¡Cualquier recomendación es bienvenida!

Las guías no serían exhaustivas, claro está. Sería arrogante pensar que puedo explicar todo mejor que cualquier otra persona. La idea de las guías sería sentar una base y luego hacer referencia a material más profundo disponible en línea.

Y bueno, éste es uno de tantos proyectos que me encantaría llevar a cabo y es lo que quería compartir por ahora. ¡Hasta una próxima entrada! Sigan siempre el camino del bien. :D

jueves, 23 de junio de 2016

Mayo y Junio. ¡Wow!

Este último par de meses me tiene sin palabras (aunque irónicamente esté escribiendo usándolas, jajaja). Y es que Mayo y Junio han sido tan excelentes que poco puedo creerlo. Este par de meses viajé al otro lado del mundo, conocí a mucha gente genial con quienes compartí lo que me apasiona y hasta gané un premio inesperado. Estoy sumamente agradecido por todo y motivado a continuar trabajando lo que me encanta.

Coleado con los organizadores de las JOINCIC, jajaja. ¡Pura gente genial! :D

El mundial:

Hace ya un poco más de un mes, se celebró la final mundial de los maratones de programación ACM-ICPC, en nada menos que Tailandia. Desde que el genial equipo RAM clasificó, la mayor preocupación fue la de cómo llegar hasta el otro lado del mundo a participar. Los gastos de hospedaje, comida e incluso entretenimiento los cubriría ACM, pero los pasajes debíamos conseguirlos nosotros.

Después de mucho hablar, realizar campañas de crowdfunding y reunir dinero, no teníamos lo suficiente para ir. Algunas oportunidades que podían ayudarnos se cayeron a último momento y llegada la semana antes del evento, todo parecía apuntar a que no podríamos asistir. Pero un grupo maravilloso de personas (que prefieren mantenerse anónimos) decidió que era injusto que no fuéramos, habiendo intentado tantas cosas y clasificado justamente. Así, decidieron apoyarnos completamente y patrocinarnos los pasajes. ¡Iríamos a Tailandia!

El viaje fue largo y cansado. 3 días de viaje hasta Tailandia: 6 vuelos, 172 horas en total. Pero ahí estábamos y todo había valido la pena. La experiencia fue alucinante. Nos reencontramos con viejas amistades e hicimos otras nuevas. ¡Participamos junto a los mejores programadores del mundo! Vimos espectáculos increíbles. Realmente, fue una experiencia sumamente enriquecedora para todos. Finalmente el equipo quedó de 115 sobre 128 equipos. No es la mejor posición, pero hay que considerar que esos 128 equipos fueron clasificados de entre más de 20.000 equipos de todo el mundo. Además, los chicos clasificaron al mundial en su primer intento, apenas en 2do año de la carrera. Ese es un logro que muchos quienes entrenamos durante toda nuestra carrera (me incluyo) no alcanzamos. ¡Son chicos admirables y estoy orgulloso de ser su entrenador!

Las 9nas JOINCIC:

Volviendo del mundial, tuve una semana para preparar la charla que daría en las JOINCIC. De entre los temas que les propuse, los chicos votaron y decidieron que querían escuchar sobre "Algoritmos y Estructuras para Videojuegos", además me pidieron dar una mesa de trabajo introductoria para los maratones de programación. ¡Que genial ser parte de otras JOINCIC!

Cuando la fecha se acercaba, hubo algunos problemas con las ponencias y me pidieron que hablara también sobre los maratones de programación y la experiencia en Tailandia. Preparé también esa charla. Luego me pidieron que hablara sobre cualquier otra cosa que quisiera y hablé sobre la relación que hay entre la lógica y la programación (sin duda, la charla más oscura de las tres, jajaja).

Disfruté muchísimo dando esas tres charlas y la mesa de trabajo. Además, tuve el gusto de ser invitado a un conversatorio sobre la actualidad de la computación en Venezuela. ¡Fue genial ser parte de todo esto! Además, muchas personas se me acercaron luego y me comentaron que les gustaron mis charlas y que se sintieron motivados por ellas. Pocas cosas te llenan tanto el alma como saber que has inspirado a alguien más. Y además hubo muchísimas charlas divertidas de otras personas. Definitivamente, el evento fue un éxito total. Compartí una genial semana con geniales personas hablando de cosas geniales. ¡Fue lo máximo! :D

La semana de la Carrera:

Una semana después de haber terminado las JOINCIC, ya estábamos en plena semana de la carrera. El CEIC siempre organiza diferentes eventos en torno a la semana, como ponencias, caimaneras y el infaltable compushow. Tuve el gusto de dar la primera ponencia de la semana, hablando sobre los maratones de programación e invitando a todos a participar. Otra excelente charla la dio la prof. Carolina Chang, sobre educación STEM. Además, la relacionó con la charla de maratones y con su actividad en robótica, lo que me pareció absolutamente brillante. :)

El Jueves se celebró el minimaratón de programación, en el que un montón de gente se animó a competir y resolver problemas. Muchos de los competidores apenas están viendo lógica y aún así hicieron un excelente trabajo. Además, se estrenaron los chicos que han venido entrenando el último año como organizadores y colaboradores. ¡Fue todo un éxito! Estoy sumamente orgulloso de todos. Lamentablemente yo no pude asistir, ya que estaba en otro compromiso, pero aún así sentí toda la buena vibra del evento. Además ese "otro compromiso" también fue un éxito total. Estaba reunido en la UNE con un grupo de profesores y estudiantes interesados en colaborar académicamente con la USB, particularmente en el área de lógica difusa aplicada. Fuimos a darles una charla y creo que quedaron muy satisfechos, lo cual me llena de alegría y motivación.

El Viernes fue el CompuShow y como siempre fue lo máximo. ¡Que buenos los videos! Y que genial toda la organización. El evento completo duró poco menos de 3 horas y aún así, fue entretenido hasta el final. También tuve la oportunidad de presentar el premio a CompuPro, que lo ganó muy merecidamente Alfredo Fanghella (se le va de las manos las intervenciones en clase de Lenguajes, jajaja). Pero lo más increíble y totalmente inesperado: ¡Gané el premio a CompuMaster! El premio que dan los estudiantes por votación al mejor profesor de la carrera. Aún no puedo creerlo. Aunque muchos años pensé en que podría decir si algún día lo ganara, con los nervios lo único que pude medio decir fue "gracias", jajaja. ¡Gracias a todos por esta gran alegría! Vale mucho más para mi de lo que se podrían imaginar.

Graduaciones:

Hace unos días tuve el gusto de asistir al acto de graduación de un gran grupo de amigos y personas increíbles. A muchos de ellos les dí clase y ahora, con el mayor orgullo, puedo llamarlos colegas. El acto fue muy emocionante; con cada nombre que sonaba y cada persona que pasaba, me llenaba un poco más de orgullo. ¡Fue genial acompañarlos en su día! <3

El día a día:

Además de los momentos notables, el día a día ha sido genial. He disfrutado muchísimo de las clases que estoy dando. Además, he compartido muchos buenos momentos con personas realmente geniales. ¡Gracias por estos dos geniales meses!

Y esta nota abrumadoramente positiva es lo que quería compartir hoy, jajaja. Gracias por leer (a quienes lo hayan hecho, jajaja) y hasta una próxima entrada. :D

martes, 8 de marzo de 2016

Los libros del 2015

Como algunos que me conocen han podido notar, leer ha sido uno de mis más recientes vicios diarios. Sin embargo, no siempre fue así. De hecho, en bachillerato no me gustaba y lo evitaba, buscando resúmenes de las lecturas que nos asignaban en clase (como muchos hemos hecho. xD). Sin embargo, estos últimos años y, en particular, el año pasado, han visto surgir en mi un renovado amor por las letras y las historias.

No podía ser yo sin un chiste malo. xD

En este post, quisiera contarles los libros que leí durante ese año, pues son ellos los que han logrado este indudable efecto. Estando en Venezuela, muchos de los libros los consigo traducidos (no me gusta mucho leer en pdf), pero la mayoría de las traducciones que he visto han sido muy buenas.
  • "A Arte da Procrastinação" de John Perry: Aunque originalmente escrito en inglés, leí este libro en Portugués para poder practicar lo que estaba aprendiendo del idioma. Pero además de una buena práctica para lectura, hallé en este libro una mirada fresca y hasta divertida (sin dejar de ser seria) de la procrastinación. Lo recomiendo muchísimo, en especial si son procrastinadores crónicos como yo.
  • "El Mago de la Cara de Vidrio" de Eduardo Liendo: Aunque bastante corto, es uno de mis libros favoritos por su agudo humor y narración ligera. Narra la batalla imaginaria entre una persona sumamente conservadora y la llegada de la televisión a su hogar. ¡Es excelente! Leerlo no tiene pérdida.
  • "El Fantasma de Canterville y Otros Cuentos" de Oscar Wilde: Un compendio de cinco excelentes cuentos de este autor satírico, con descripciones tan detalladas que cobran vida.
    • El Fantasma de Canterville
    • El Cumpleaños de la Infanta
    • El Ruiseñor y la Rosa
    • El Príncipe Feliz
    • El Pescador y su Alma
  • "El Retrato de Dorian Gray" de Oscar Wilde: Una novela ligera al principio y bastante oscura al final. Su más grande logro, en mi opinión, es que logra crear personajes que son tanto detestables como admirables (como Lord Henry). Las descripciones son sumamente detalladas e ilustrativas. El tono del libro es un tanto machista y retrógrada, pero es posible que esa haya sido la intención del autor al intentar pintar una sociedad frívola y superficial.
  • "Rebelión en la Granja" de George Orwell: Una fábula que cuenta la evolución de la sociedad animal en una granja, como símil a la historia de la revolución soviética. La exactitud de la comparación, junto con el tono emocionante de la narración, hacen que sea un pequeño libro sin pérdida.
  • "1984" de George Orwell: Sin la más mínima duda, uno de los mejores libros que he leído. La ansiedad, el miedo y la impotencia se transmiten de una forma increíble en esta novela. En particular, la última parte de la novela es tan tensa y tan buena, que es casi imposible dejar de leerlo. Muchas personas me recomendaron leer este libro y puedo ver por qué. Ha sido una de las mejores inversiones de tiempo que he realizado.
  • "The Hitchhicker's Guide To The Galaxy" de Douglas Adams: De obligatoria lectura para todo geek, es un libro lleno de sátira y situaciones inverosímiles que están muy bien narradas y entrelazadas. Es muy divertido y ligero de leer, aunque el lenguaje empleado no es el más sencillo (inglés británico, después de todo). Muy recomendado para quienes buscan leer algo divertido.
  • "The Restaurant at the End of the Universe" de Douglas Adams: La secuela de "The Hitchhicker's Guide To The Galaxy" y en mi opinión, mucho mejor. Situaciones extraordinarias como la máquina de tortura que muestra la totalidad del universo son el tipo de cosas que pueden encontrarse ahí. Es realmente muy bueno y muy entretenido. Eso si, hay que haber leído primero el libro anterior para estar en contexto.
  • "Historia de la Eternidad" de Jorge Luis Borges: Un vistazo a las diferentes definiciones que han existido del concepto de la eternidad, incluso en el ámbito teológico. Culmina con su propia interpretación, que es realmente interesante. Además incluyo otros ensayos interesantes sobre variados temas.
  • "Discurso del Método" de Rene Descartes: Sip, el famoso libro donde sale el "pienso, luego soy" de Descartes. En la primera mitad explica el necesario uso de la razón por sobre la intuición, como único motor para hallar la verdad; y todos sus argumentos son sólidos y muy bien planteados. Después de la segunda mitad se le va un poco de las manos y comienza a hablar sobre divinidad y anatomía. En este punto siento que se desliga un poco de su propia filosofía y toma axiomas innecesarios, pero igual es muy interesante leerlo.
Y hasta donde recuerdo, esos son los libros que marcaron mi 2015. ¡Gracias libros! Ya para el 2016 he leído unos cuantos y faltarán seguramente muchos por venir. Gracias por leer mis locuras ocasionales. ¡Hasta una próxima entrada! :D

sábado, 23 de enero de 2016

Hallazgo del día: Dualidad

En ocasiones me gusta revisar las cosas viejas que tiene mi computadora. Siempre me consigo con algo interesante. :) En esta ocasión me conseguí con un esquema para un cuento que tenía pensado escribir en 2008. El cuento habría de llamarse "Dualidad" y releyendo, me gustó la idea. Me parece que podría ser interesante tomar esa idea y elaborarla. Lo que les compartiré ahora es el esquema que conseguí.

¡Dualidad!

La historia se desenvuelve en un mundo similar y contemporáneo al actual, donde se ha descubierto una manera de mover partículas de una cierta masa mas allá de la velocidad de la luz. La teoría de la relatividad especial estipula que tales velocidades son imposibles. Sin embargo, se discute la existencia de un tipo de partículas llamadas taquiones, que podrían vencer tales restricciones (pero jamás podrían ir más lento). Al lograr hacer la primera prueba con un ser humano, éste se ve transportado a otro mundo, similar, y a la vez diferente. Era un "universo dual", tan inalcanzable para nosotros, como nosotros para ellos. Allí debe pasar por muchas cosas para lograr entender mejor ese mundo. Allí conoce a una mujer, que eventualmente será el amor de su vida. Tarde o temprano, se da cuenta de que no puede quedarse en ese mundo; que la energía que lo mantenía allí se estaba agotando y el estado natural de la materia que lo conformaba corresponde a velocidades mucho menores. Hace todo lo posible por quedarse con su amada y este nuevo mundo que ahora conoce, pero sabe que la despedida es inevitable. Al final, con un último impulso de energía, el protagonista y su amada deciden vivir siempre juntos en el limbo del único punto en el que nuestros mundos coexisten... A la velocidad de la luz.

Capítulos:
  • Capítulo 1: Descubrimiento
    Describe a los personajes principales iniciales y relata el descubrimiento de la manera de mover partículas más velozmente que la luz.
  • Capítulo 2: Relatividad
    La comunidad científica encargada es acusada de mentirosos y charlatanes por aquellos que defienden estrictamente las leyes de la relatividad especial. Sin embargo logran construir un primer aparato que muestra a los mismos cómo un pequeño objeto se ilumina gradualmente hasta desaparecer, luego de un destello de luz.
  • Capítulo 3: Decisión
    Con un prototipo mucho mas grande y elaborado, el protagonista frustrado por la burocracia y el procedimiento de pruebas, decide auto-acelerarse. Lo ultimo que llega a ver es un paisaje borroso del nuevo mundo.
  • Capítulo 4: Despertar
    El protagonista recobra la conciencia y se pregunta donde está. Luego nota que su medidor de velocidad marca mucho más que la velocidad de la luz. Desconcertado empieza a deambular por el nuevo mundo. Parece deshabitado a primera vista, pero de la nada lo atrapan lo que parecen ser oficiales de policía. Encerrado, es sometido a una interrogación. Pero los policías no parecían mover la boca y el podía entender perfectamente lo que le estaban diciendo, como si pusieran los pensamientos directamente en su cabeza.
  • Capítulo 5: Novedad
    Los oficiales lo dejaron en libertad, puesto que vieron sus pensamientos y notaron que no tenía malas intenciones. Sale de donde estaba siendo interrogado para encontrarse ante una gran Metrópolis, sumamente limpia y organizada. Era un sociedad casi perfecta, ademas de tecnológicamente muy avanzada. Quizás un vistazo de lo que los humanos pudiéramos llegar a ser. Visita innumerables sitios y conoce a muchas nuevas personas; entre ellas, de la que luego se enamoraría. Aquí se da cuenta de que las personas están en un nivel de evolución mucho mas alto que el suyo. Incluso tienen habilidades psíquicas, casi mágicas.
  • Capítulo 6: Dualidad
    Su recorrido lo llevó a conocer a los científicos e historiadores de ese mundo. Y se dio cuenta de que no había sido el primero en cruzar entre sus mundos. Ellos habían descubierto cómo hacerlo hace mucho tiempo y por sus habilidades fueron conocidos en nuestro mundo como magos, alquimistas e incluso extraterrestres. Sin embargo, notaron que estos viajes debilitaban al universo de origen y podía terminar por colapsarlo. Por lo tanto decidieron abandonar los viajes entre dimensiones. Ellos llaman al universo del protagonista el "Universo Dual", ya que tiene características muy similares al suyo, pero son invisibles el uno al otro. Son como las dos caras de una misma moneda.
  • Capítulo 7: Pasión
    Piensa en este descubrimiento tan inmenso y cómo no podía compartirlo. La humanidad no estaba lista. Aún advertidos, su imprudencia colapsaría su universo. Una noche, llega la que le robaría el corazón. Al principio discuten sobre el tema que lo tenía preocupado y poco a poco se van acercando y encariñando. Ambos habían estado muy solitarios y ahora agradecen haberse conocido.
  • Capítulo 8: Amenaza
    El medidor de velocidad indica que no queda mucha energía y pronto se desaceleraría, volviendo así a su mundo de origen. Consulta con los científicos. El estado natural de sus partículas pertenece al otro universo y sin una fuerza considerable que las mantenga en el actual, no podrán mantenerse a esta velocidad. Esto lo desepera. Tendría que despedirse de su amada. Ella no puede acompañarlo y el no puede quedarse.
  • Capítulo 9: Luz
    En un antiguo libro, encuentran una solución a su problema. Aunque implicaba no seguir viviendo de la misma manera en la que estaban acostumbrados, podían seguir juntos por siempre. Esta solución era alcanzar ambos un punto de equilibrio, a la velocidad de la luz, donde ambos mundos coexisten. De esa manera en un impulso repentino, con la energía que le restaba a él, deciden llevar a cabo su plan. Ahora viajan eternamente juntos por el limbo entre universos.
  • Capítulo 10: Redención
    Al desacelerarse para alcanzar la velocidad de la luz, el protagonista suelta una nota dirigida a su anterior mejor amigo, que logra seguir desacelerado hasta hacerse visible en nuestro universo. La nota explicaba todo lo sucedido y el peligro que implicaba este descubrimiento. Al final, un último deseo: que este aparato no vuelva a ser usado. Para lograrlo, este amigo no podía solo destruirlo, pues alguien mas podía intentar construirlo de nuevo. Así que aprovechó a la prensa y divulgó que el aparato había matado al protagonista y que se había probado la imposibilidad de tales velocidades. Los relativistas satisfechos no preguntaron nada más y el secreto había logrado ser guardado. ¿O no?
Me parece que la idea tiene potencial para convertirse en un relato divertido. :) Y esto es lo que quería compartir con ustedes por ahora. ¡Hasta una próxima entrada! :D

martes, 12 de enero de 2016

Buena suerte, mala suerte

Hoy en la mañana ocurrió un serie de eventos que no hay manera de catalogar en un sólo sentido, como buena o mala suerte. Mas bien era un vaivén de eventos afortunados y desafortunados que se entretejieron de una manera increíble, casi diseñada intencionalmente. En este post quiero relatar cómo fue esta inusual mañana:

La mañana más balanceada que he vivido.

Todo comenzó a las 5:30am. El despertador del celular sonaba, pero no hallaba voluntad para atenderlo. Poco a poco fui recobrando la conciencia y salí de la cama. Ya eran casi las 6:00am. Para poder alcanzar el autobús de empleados de la universidad, la hora máxima de salida de mi casa es a las 6:30am., y eso si tomo el camino millonario de tomar un taxi hasta donde es la parada. ¡Tenía que apurarme!

En 25 minutos logré bañarme, vestirme y preparar todas las cosas para salir, justo a tiempo para alcanzar el autobús. ¡Que buena suerte! Salgo casi corriendo de la casa y al llegar a la planta baja del edificio veo mi celular. Había dos mensajes de texto que decían que no había transporte de empleados en la mañana. Como ya había pasado varias veces la semana pasada, no había razón para dudar de que así fuera. ¡Que mala suerte!

Me regreso a mi casa. Apurarse había sido un acto totalmente fútil. La única opción era ahora dar la vuelta por Caracas para llegar: ir hasta Bellas Artes y tomar el bus ahí. Con las actividades citadinas ya volviendo a la normalidad, veía venir una gran cola en mi futuro, pero estaba dispuesto a ir de todas formas. Preparo mi bolso en modo "viajar por Caracas", quitando todo lo que no fuera estrictamente necesario, y salgo nuevamente. A todas estas no he vuelto a ver mi celular y son ya más de las 6:40am. Cuando llego a planta baja nuevamente, veo que tengo un nuevo mensaje. Abro el mensaje. Me informan que viene un autobús de reemplazo. ¡Que buena suerte! Pero con lo que tardé al devolverme a mi casa, ni de broma me daría chance de alcanzarlo. ¡Que mala suerte!

No había nada que hacer para poder alcanzar ese autobús de reemplazo. Me dispongo a esperar a un autobús que me lleve a la redoma de San Antonio y así comenzar la travesía Caraqueña. El autobús tardó casi 20 minutos en llegar y, cuando lo hizo, venía tan full que no cabía ni el pensamiento de irse en él. ¡Que mala suerte! Sin embargo, repentinamente un grupo de personas se bajó y abrió el espacio justo como para que entrara yo. ¡Que buena suerte!

¡Lo había logrado! ¡Estaba en camino! La felicidad no duró mucho cuando a los pocos metros nos encontramos con una fuerte cola. Estaba ensardinado en el bus, incómodo y con calor, con una de esas personas que les encanta hablar de cualquier cosa con extraños a no más de 30 centímetros de mi cara. La distancia de mi casa hasta la redoma de San Antonio es de unos 3 kilómetros. El autobús tardó casi 30 minutos en llegar hasta ahí. ¡Que mala suerte!

Llego a la redoma finalmente y, para mi sorpresa, veo a un grupo de la universidad reunido esperando. A esa hora es algo muy poco común, por lo que me acerco y pregunto que pasaba. Me dicen que el autobús de estudiantes, que sale normalmente a las 6:30am, se había retrasado y seguían esperándolo. Pero ya no quedaban muchas personas, la mayoría se había fastidiado e ido, o incluso se habían ido coleados en el bus de empleados. Sin embargo, habían llamado y el autobús si venía en camino. ¡Que mala suerte, para ellos! ¡Que buena suerte, para mi!

Me dispongo a esperar con ellos. Revisamos las cuentas de tráfico que dan informes sobre la Panamericana y leemos que hay un derrame de combustible en el kilómetro 4 y un choque de vehículos en el kilómetro 7. ¡Que mala suerte! Eso explicaría por que viene con tanto retraso el autobús. ¿Quién sabría cuanto más habría que esperar ahí? ¿Quién sabría el nivel de cola que íbamos a agarrar? En medio de la preocupación, casi ni notamos que el bus llegaba a nuestras espaldas. No habían pasado ni cinco minutos desde que hubiera llegado yo ahí. ¡Que buena suerte! Sin embargo, era "La Barbie", el infame autobús zombie. Zombie, por que ya no debería estar rodando, pero lo hace. O quizá Frankenstein, con tantas reparaciones menores que posiblemente sea irreconciliable con su versión original. En fin, el bus más incómodo de los que quedan en la ruta. ¡Que mala suerte! Pero ya va, habían cambiado los asientos y pusieron unos mucho más cómodos. ¡Que buena suerte!

El bus avanzó y avanzó y no conseguimos ni una pizca de cola en el camino, a pesar de las predicciones. ¡Que buena suerte! Llegué temprano a la universidad, casi como si hubiera alcanzado el autobús de empleados. Pero había cambiado mi bolso a modo "viajar por Caracas" de forma innecesaria y mucho de lo que necesitaba para trabajar en el día lo había dejado en casa. ¡Que mala suerte! Aún así, me ahorré un largo y cansado viaje, y pude llegar a aprovechar el día de la mejor manera posible. ¡Que buena suerte!

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Y este es el cuento de la mala suerte, buena suerte o ambas. ¡Interesante inicio de día! xD Finalmente el día fue mucho menos productivo de lo que esperaba, tanto en lo profesional como en lo personal, pero como mínimo me ha dado un divertido relato que contar, jajaja. ¡Hasta una próxima entrada! :D

martes, 5 de enero de 2016

¿Qué hay para el 2016?

Como tengo acostumbrado ya, después del post que expresa el resumen del año pasado ( ¡El grandioso 2015! ), me gusta hacer otro post con algunos objetivos y metas para el año que empieza. ¡Vamos 2016, empecemos con todo!

¡Si capitán estamos listos! xD

Este año tengo algunos objetivos concretos y otros abstractos. Primero quisiera compartir algunos de los abstractos:

  • Continuar aprendiendo a decir que no. Este último año he puesto en práctica la difícil decisión de comenzar a decir que no a proyectos, propuestas y demás. Esto, ya que me estaba hundiendo en una montaña de trabajo y estrés que terminaría por afectar mi salud mental (si es que me queda alguna, jajaja). Sin embargo, creo que aún no es suficiente. Aún tengo mucho trabajo y eso afecta las otras componentes de mi vida. Poco a poco he estado descargándome un poco de tantas cosas, pero aún falta. Y para mi, que detesto decepcionar a las personas y además me encanta enfrentar nuevos retos, lleva muchísima disciplina y determinación.
  • Para decirlo de alguna forma más bonita (o más enredada): evitar aplicar tanta fuerza en dirección a uno mismo, a objetos esféricos envueltos en una capa protectora dérmica. xD En muchos aspectos me ocurre esto, en especial en aquel que podría ser considerado el más importante (y siempre termina afectando la situación). Me cuesta mucho bajarle dos a las amistades, a las relaciones de trabajo y a todo tipo de relaciones en general. Es algo que tengo que continuar mejorando, también por mi propia salud mental, jajaja.
  • Es importante para mi cuidar un poco más mi salud. Nuevamente, no creo que pueda hacer una dieta (no tengo ese tipo de determinación, jajaja), pero si puedo controlar un poco el hambre por ansiedad (o al menos intentarlo). Además, me gustaría volver a practicar tenis de mesa con regularidad, como lo hacía en pregrado. Siempre me lo propongo, y siempre el tiempo ha sido un problema. Pero como parte del objetivo de empezar a tener más tiempo libre, una de las nuevas cosas que quiero incluir es ésta.
Además, tengo algunos objetivos concretos que me gustaría poder cumplir:
  • El año pasado aprendí (de forma muy básica) el idioma Portugues, usando la aplicación Duolingo. Este año me gustaría reforzar ese aprendizaje, en especial la parte fonética que aún la tengo débil. Además, me gustaría comenzar a aprender un nuevo idioma. Estoy pensando en retomar el aprendizaje del Alemán. No es un idioma fácil, los géneros y las conjugaciones por tiempos verbales son un dolor de cabeza, jajaja. Pero sé que podré dominarlo con suficiente tiempo y esfuerzo, aunque sea a un nivel básico y sumamente coloquial.
  • Me gustaría continuar leyendo muchos libros, de muchos diferentes géneros. En un post futuro les contaré sobre los libros que leí en el 2015 y las impresiones que me dejaron. Es interesante re-descubrir el gusto por la lectura y encontrar excelentes libros para calmar la sed de letras.
  • Quiero volver a escribir más, a dibujar más, a crear más. Con tanto trabajo, he descuidado mi lado artístico y no he dado un buen escape a la creatividad que tengo injustamente encarcelada. Por eso, quiero comenzar por al menos hacer un cómic bisemanal y al menos un cuento mensual. Además, por supuesto, de continuar escribiendo estas cosas aleatorias en este mismo blog.
  • Me propongo seguir entrenando, seguir mejorando y continuar ayudando a formar a los competidores de las competencias de programación ACM-ICPC. No sólo a los de la USB, sino a todo aquel que esté interesado en embarcarse en este divertido y retador mundo. Me gustaría fomentar el aumento de participación y de nivel en muchas más universidades venezolanas, y continuar aumentando aún más el nivel de las tradicionales. Quisiera ayudar a formar una comunidad tan o más fuerte que la de otros países, y mostrar al mundo el talento y la buena voluntad que existe entre los Venezolanos. :)
  • Uno de los más importantes objetivos concretos para este año, es el de expandir mis horizontes y buscar aprender más de otros sitios. Quizá sea un doctorado en el exterior, o quizá un trabajo en la industria (pero uno interesante, jajaja). Pero en definitiva, tengo que abrir puertas y aumentar mis experiencias. Bien es posible que eso me lleve a salir del país por algún tiempo, pero siempre sería con la esperanza de volver y aplicar todo lo que haya podido aprender.
Y bueno, estos son mis objetivos (al menos los que ahorita se me ocurren). Estoy seguro que con el pasar de los días, nuevos objetivos se sumarán a las nuevas experiencias y se reinventarán por si mismos. ¡Gracias por continuar compartiendo conmigo! Hasta una próxima entrada. n_n

lunes, 4 de enero de 2016

¡El grandioso 2015!

Ha llegado el momento... El 2015 ha terminado y ha dado lugar a un nuevo año, lleno de aventuras, experiencias y nuevas personas por descubrir. Pero antes, quiero tomarme un tiempo para agradecer tantas excelentes cosas que pasaron este último año. Es casi increíble lo afortunado y feliz que me he sentido durante este año, y lo agradecido que estoy con todos lo que han formado una parte de eso.

¡Gracias 2015, rockeaste infinitooo!

Este año tuve la suerte de viajar muchísimo y conocer un poquito más el mundo. En Febrero, tuve una entrevista de trabajo que me llevó a viajar a Brasil (todo pago, lo cual es mega awesome, jajaja). En Mayo conocí Marruecos, como coach de Team Phoenix: la delegación venezolana que participó en la final mundial de los maratones de programación ACM-ICPC. ¡Que genial experiencia! Una semana estuvimos en un hotel 5 estrellas, con todas las comidas y comodidades (la semana del evento). Una semana más, por motivos del pasaje que conseguimos, estuvimos en un pequeño hotel/casa y conocimos muchísimo Marrakesh. Incluso fuimos a visitar unas cataratas que quedaban cerca (como a hora y media en carro). ¡Fue absolutamente genial todo! En Julio estuve en Argentina con un nuevo equipo de los maratones de programación ACM-ICPC (a quienes veríamos convertirse en campeones este año), entrenando en un genial campamento en Bahía Blanca. Cabe destacar que estos viajes pudimos costearlos gracias a la colaboración generosa de personas y organizaciones no-gubernamentales que nos brindaron su apoyo. ¡Gracias por todo, de verdad! Por último, este Diciembre tuve la suerte de conocer Chile y de volver a Argentina y a Brasil por unos días. Recibir el año nuevo en Copacabana fue una experiencia única e inolvidable.

Tuve la suerte de participar en varios congresos científicos y divulgativos, como las JOINCIC (en la USB - Sartenejas), EVI/CoNCISa (en la UC) y AsoVAC (en la USB - Litoral). En estos eventos tuve la oportunidad de conocer a muchas geniales y diferentes personas de todo el país y de aprender sobre interesantes trabajos en muchísimas áreas.

Además, tengo un gran grupo de excelentes personas entrenando para competir en los maratones de programación. Las nuevas generaciones comparten ese amor por aprender y por ayudar a los que vienen. La réplica del campamento que hicimos en Septiembre/Octubre fue un total éxito y disfruté muchísimo colaborando. Además, uno de esos geniales equipos logró la gran meta: ¡Clasificar a la siguiente final mundial! Venezuela, a través del equipo RAM de la USB, participará en Tailandia. ¡Que orgullo tan grande!

Este año también recibí mi título como Magister en Administración de Empresas de SAEJEE. ¡Fue divertido! Definitivamente no era lo que esperaba, y siento que no hice suficiente para merecer un título como tal, pero igual siento que aprendí bastante de otra rama interesante y que me era ajena hasta el momento. Además aprendí un nuevo idioma: Portugues. Aunque mi nivel es menos que básico, pero al menos puedo comunicarme en cierta medida (con los Brasileños; a la gente de Portugal no le entiendo ni papa, jajaja).

Muchas otras pequeñas cosas pasaron: estuve en un programa en la radio, di un tutorial en EVI, empecé a dictar mi primera materia de postgrado, he tenido muchos excelentes pasantes y tesistas, gané CompuCompadre en el Compushow (también CompuGordito, jajaja), di varios coloquios, leí muchos libros interesantes y muchas cosas más.

Y lo más importante: ¡Conocí a muchas excelentes personas! Este año he mantenido muchas valiosas amistades y he tenido la suerte de realizar muchas nuevas. Lo que hace más genial a cualquiera de las experiencias de este año, ha sido la calidad de increíbles personas que han estado a mi lado. ¡Gracias a todos por estar ahí! ¡Son lo máximo! n_n

Y bueno, la verdad es que éste es un resumen muy resumido. Cada día que pasó este año me trajo una nueva aventura, una nueva alegría. ¡Gracias por todo! Espero que este 2016 le siga los pasos y que para todos sea un excelente año, repleto de incontables éxitos y dichas. ¡Feliz año 2016! Hasta una próxima entrada. :D

sábado, 28 de noviembre de 2015

El tercer piso

Hace poco menos de una semana que tuve la dicha, una vez más, de darle una vuelta entera al sol. ¡Cumplí años! Y no cualquier cumpleaños. ¡Finalmente he cumplido... los veintidiez! No bueno, ahora en serio, finalmente he alcanzado el temible tres-cero.

¡De veintidiez añitos! :D

Ahora me despido de mis veintialgos, una época que pasé íntegramente en la Universidad Simón Bolívar (salvo por los 8 meses que pasé en la empresa Smartmatic trabajando). Fue una época de mucho aprendizaje y de duros cambios, pero sin duda también la mejor época de mi vida. Estos años me vieron transformarme de un niño a un adulto, de lo que era a lo que soy. Me vi convertirme poco a poco en aquel a quien hoy conocen y no podría estar más agradecido con el tiempo que ha pasado.

La década pasada descubrí mi gran pasión, que es enseñar. Además, descubrí que realmente me gusta mucho la computación y la matemática. Pude formarme como un profesional, bastante íntegro hasta donde mi propio criterio puede discernir. Me gusta aprender de muchas cosas y me cuesta mucho decir que no a nuevos proyectos. Esta década realmente me definió profesionalmente. Aprendí de muchas áreas, incluso tuve la dicha de competir en diferentes eventos relacionados con la carrera. En resumen, Confucio estaría orgulloso cuando dijo: "escoge un oficio que te guste y no tendrás que trabajar un sólo día".

Mas no sólo en lo profesional he crecido, sino también en lo personal. He conocido a muchas maravillosas personas esta década. Algunas se mantienen, otras ya se han ido, pero todas han dejado su huella en mi persona. He tenido amigos, parejas, mentores y todos ellos me han enseñado algo invaluable. Agradezco cada uno de los momentos compartidos; incluso aquellos que no son tan bonitos. Agradezco cada momento pasado, pues cada uno me ha llevado a ser lo que soy hoy.

Un excelente discurso de grado que escuché recientemente expresaba algo como: "no estén orgullosos sólo de sus éxitos, sino también de sus fracasos. Después de todo, son sus fracasos los que realmente han hecho de ustedes lo que son y los han formado como vencedores". Esa idea me encanta y la comparto completamente. Esta década no ha sido toda felicidad, sino de hecho bastante accidentada. Muy pocos saben que detrás de una sonrisa constante siempre se oculta un mundo de complejidad. Los pocos que lo saben, podrían constatarlo. Pero no me arrepiento. Todo ese dolor que en algún momento pude experimentar es parte de mi, es parte de lo que soy, y definitivamente, será parte de lo que seré. Más aún, toda la felicidad, alegría y optimismo que decidí tomar como filosofía personal de vida me continuará guiando siempre.

Bueno, esto es lo que quería compartir por ahora. De frente ante el tercer piso, a ver que aventuras depara esta nueva década. ¡Hasta una próxima entrada! :D

martes, 3 de noviembre de 2015

Las cuatro interrogantes

A través de mi estancia en la universidad, y en general en el entorno académico, he visto que existe una variedad de estilos de pensamientos que abarcan desde lo más abstracto, hasta lo más concreto. Las personas que pertenecen al mundo académico, tienen como su norte la creación, uso y difusión del conocimiento. Sin embargo, cada uno resuelve este objetivo desde una perspectiva distinta.

Adaptación a la representación del Prof. Jorge Baralt

Me gustaría compartir hoy una reflexión que tengo tiempo pensando, y trata de agrupar el estilo de pensamiento académico en torno a cuatro interrogantes fundamentales: ¿Para qué?, ¿Cómo?, ¿Por qué? y ¿Qué? Cada una de éstas corresponde a un estilo, y representa (con sus diferentes matices) a cuatro tipos de pensamiento que he visto en la universidad.

¿Para que?

Las personas que viven el ¿Para qué? son esencialmente pragmáticas. Se ocupan de conocer y de explorar, con el principal objetivo de aplicar a otras circunstancias. Estas personas tienen una mentalidad práctica y proactiva. Cada ocasión en la que aprenden algo nuevo, están pensando en cómo aplicar ese conocimiento a situaciones particulares que conocen y manejan.

¿Cómo?

Las personas que adoptan el ¿Cómo? son naturalmente curiosos por la tecnología y hábiles para resolver problemas. Son los "ingenieros de corazón". Exploran herramientas y tecnologías novedosas que los ayuden a hacer mejor su trabajo y, aunque usualmente se interesan en saber como funcionan, más se interesan en cómo utilizarlas. Sin embargo no son iguales a los ¿Para qué?, ya que estos últimos ven las herramientas como medios para un fin. Los ¿Cómo? ven la herramienta como un fin en si mismo.

¿Por qué?

Estas personas, que llevan el ¿Por qué? son los verdaderos científicos. Su llamado intelectual no va hacia la aplicación, o la tecnología, sino a descubrir por qué las cosas son como son. Les apasiona realizar experimentos y comprobar sus hipótesis. Cada nueva respuesta trae consigo una infinidad de otras preguntas. Quieren saber como funciona el mundo, el universo, el tiempo, todo.

¿Qué?

Los más elusivos y escasos, las personas que siguen el ¿Qué? son aquellos que no se conforman con entender el mundo, sino que buscan fundamentarlo, demostrarlo, construirlo y hasta destruirlo en su discurso. Estas personas elaboran teorías, incluso formales, pero no buscan medirlas o aplicarlas. En ellos convergen las otras interrogantes, pues a través de la abstracción intentan modelar éste y posiblemente muchos otros mundos.

Quizá algo curioso de esta clasificación es que va de lo más concreto (pragmático) a lo más abstracto (filosófico) y en verdad a las personas de cada categoría les cuesta entender a las personas de las categorías más abstractas. Sin embargo, estas mismas personas pueden y normalmente se aventuran a la interrogantes que conciernen a las más concretas.

Además, esta clasificación está en linea con la división pictórica que propone el prof. Jorge Baralt: El conocimiento humano es como un puente para vehículos.
  • Finalmente se construye el puente para que pasen los vehículos. Ésta es la praxis.
  • Pero los vehículos no pueden transitar sin el piso del puente sobre el que puedan estar. Ésta es la tecnología.
  • Mas un puente necesita de bases que lo sostengan en pie, y lo mantengan estable y rígido. Ésta es la ciencia.
  • Pero, ¿dónde está el puente? ¿qué es lo que atraviesa y cuál es su razón de ser? ¿Sobré que se levanta? Podría ser un puente sobre un lago, en cuyo caso, el agua es la filosofía. O más bien el lecho (comentario hecho a posteriori por el mismo Jorge), ya que no es importante si hay o no agua, sino que exista una base sobre lo cual fundamentar todo lo demás.


Así bien, los ¿Para qué? son pragmáticos, los ¿Cómo? son tecnólogos, los ¿Por qué? son científicos y los ¿Qué? son filósofos. Claro, con todos los matices y particularidades que puedan surgir.

Y esto era lo que quería compartir hoy. Este es el tipo de cosas extrañas y locas en las que pienso cuando me ven callado y sin ver a ningún lado en particular. xD

¿Que opinan?

Hasta una próxima entrada. :D